
Muchas innovaciones con potencial se quedan en prototipo y no llegan a mercado por falta de apoyo en la fase de escalado
España ha dado pasos importantes en los últimos años para financiar la innovación. Los fondos europeos como NextGenerationEU han permitido movilizar recursos sin precedentes hacia proyectos de I+D. Ahora nos encontramos ante un desafío mucho mayor: pasar de financiar inversiones en I+D+i a convertirlas en industria competitiva y sostenible y dotar de un escenario de instrumentos de apoyo previsible y continuista más allá del PNRT. Para poder abordar este desafío debemos ser conscientes de la situación actual.
La falta de estrategia industrial
España no cuenta con una estrategia industrial consolidada. La Ley de Industria y autonomía estratégica sigue pendiente, y no existe una hoja de ruta integral que defina sectores estratégicos, instrumentos de ayuda, impulse la creación de ecosistemas especializados en torno a diferentes cadenas de valor o fomente la creación de líderes industriales.
Esta ausencia se hace más evidente al mirar a Alemania y Francia. Alemania ha creado el “Deutschlandfonds”, un fondo público de 30.000 millones de euros para movilizar hasta 130.000 millones en inversión privada, enfocado en industria, energía y tecnologías estratégicas. Francia, por su parte, lanzó France 2030, un programa de 54.000 millones de euros destinado a generar campeones tecnológicos, la transición ecológica, descarbonización y reindustrializar sectores estratégicos.
Escalar la innovación: el valle de la muerte
Un segundo reto crítico es el llamado “valle de la muerte” entre la investigación y la producción industrial. Muchas innovaciones con potencial se quedan en prototipo y no llegan a mercado por falta de apoyo en la fase de escalado. Estudios sobre política industrial europea advierten que, mientras la financiación de I+D es adecuada, el apoyo a la fase de industrialización sigue siendo insuficiente.
Este aspecto guarda estrecha relación con otra realidad en nuestro país, como es la desconexión entre I+D e industria. Existe una fragmentación clara entre políticas de innovación y políticas industriales. España financia razonablemente bien la investigación y el desarrollo, pero la falta de articulación con la producción industrial limita el impacto real de la inversión. Esto reduce la capacidad de atraer grandes proyectos productivos y crear ecosistemas industriales competitivos.
Dependencia de fondos temporales
Gran parte de la financiación en estos últimos años en España se han nutrido de los fondos europeos NextGenerationEU, con horizonte temporal limitado. La ausencia de instrumentos nacionales estructurales y de continuidad legislativa genera incertidumbre para proyectos industriales de largo plazo.
Transformar la I+D en industria competitiva y sostenible requiere superar obstáculos: falta de estrategia industrial clara, dificultades para escalar innovaciones, insuficiente atracción de inversión, dependencia de fondos temporales y costes energéticos elevados, generar un escenario complejo que requiere de una respuesta coordinada y a largo plazo.
España necesita consolidar una estrategia nacional clara y asegurar instrumentos de apoyo estructurales para que la mayor movilización de recursos públicos de las últimas décadas no se diluya sin dejar un impacto duradero en el modelo productivo.
Noelia Escobar Izquierdo (Vicepresidente de AFIDI)
Link al artículo en vozpopuli: https://www.vozpopuli.com/opinion/como-transformar-la-innovacion-en-industria.html